martes, 7 de diciembre de 2010

SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS


SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

La palabra sistematización, utilizada en diversas disciplinas, se refiere principalmente a clasificar, ordenar o catalogar datos e informaciones, a “ponerlos en sistema”. Es la noción más común y difundida de este término.

Sin embargo en el campo de la educación popular y de trabajo en procesos sociales, lo utilizamos en un sentido más amplio, referido no sólo a datos o informaciones que se recogen y ordenan, sino a obtener aprendizajes críticos de nuestras experiencias. Por eso, no decimos sólo “sistematización”, sino “sistematización de experiencias”.

  • Las experiencias son procesos históricos y sociales dinámicos: están en permanente cambio y movimiento.
  • Las experiencias son procesos complejos: intervienen una serie de factores objetivos y subjetivos que están en interrelación:
    1. Condiciones de contexto o momento histórico en que se desenvuelven.
    2. Situaciones particulares que la hacen posible.
    3.  Acciones  intencionadas que realizamos las personas con determinados fines (o inintencionadas que se dan sólo como respuesta a situaciones).
    4. Reacciones que se generan a partir de dichas acciones.
    5. Resultados esperados o inesperados que van surgiendo.
    6. Percepciones,   interpretaciones,  intuiciones  y emociones de los hombres y las mujeres que intervenimos en él.
    7. Relaciones que se establecen entre las personas que somos sujetos de estas experiencias.

  • Las experiencias son procesos vitales y únicos: expresan una enorme riqueza acumulada de elementos y, por tanto, son inéditos e irrepetibles.

Por todo lo anterior, es que es tan apasionante, como exigente, la tarea de buscar comprenderlas, extraer sus enseñanzas y comunicarlas. Buscamos apropiarnos críticamente de las experiencias vividas  y damos cuenta de ellas, compartiendo con otras personas lo aprendido. Podemos afirmar, entonces que:
La sistematización es aquella interpretación crítica de una o varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido en ellas: los factores que intervinieron, cómo se relacionaron entre sí y por qué lo hicieron de ese modo.

ORÍGENES DE LA SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

La sistematización de experiencias nace como producto de diferentes corrientes que irrumpen con fuerza en los años ochenta en el ámbito de los proyectos de desarrollo social. De ellas, son dos las fuentes principales de las que derivan los actuales enfoques sobre sistematización.

  • El Desarrollo de la Educación Popular: En América Latina desde los años 70 y tomando como base la obra de Paulo Freire, se elabora una propuesta educativa alternativa a la educación “clásica”, basada en el trabajo social y la alfabetización. Hacia fines de esta década, grupos de profesionales, técnicos y estudiantes ligados al trabajo con organizaciones populares, acuñan el término “sistematización de experiencias” para dar cuenta de un nueva propuesta de investigación con enfoque crítico y participativo. Aunque el desarrollo de la sistematización fue gradual, hasta consolidarse como modelo en la década de los noventa, ya desde un inicio se pudo percibir que las experiencias prácticas de las intervenciones de desarrollo social aportaban aprendizajes muy valiosos sobre los sectores en los que se trabajaba, y las estrategias y métodos que sobre la marcha se estaban implementando en la confrontación entre el saber académico y la experiencia práctica. Esto llevó a pensar en un manera distinta de generar conocimientos que estuviera ligada a las experiencias realizadas, que fuera más cercana para los participantes en ella y con una metodología que permitiera acumular y transmitir los aprendizajes obtenidos, centrándose no en los resultados sino en los procesos generados. A esta nueva propuesta de generación de conocimientos se le dio el nombre de sistematización.

A partir de de la década de los noventa se abre un espectro mucho mayor de concepciones sobre la sistematización que traspasa los límites de la educación popular y empieza a ser aplicada a otras áreas y objetivos.

  • Nuevos Planteamientos en las Ciencias Sociales: El desarrollo de la Educación Popular coincide con la aparición de nuevos planteamientos en las Ciencias Sociales opuestos a la visión positivista vigente, hecho que supuso una revalorización de los límites y alcances de la investigación científica y de los supuestos teóricos y metodológicos de las intervenciones. Al entrar en crisis la visión positivista sobre la realidad social, aparecen diversos enfoques en el campo de la investigación social. En base a los nuevos desarrollos teóricos se llega a comprender que el método científico es una construcción cultural y que no es completamente neutral ni objetivo. Así, en el campo de la investigación adquieren fuerza los métodos cualitativos que buscan recrear los saberes desde la experiencia de los otros, apoyados en el punto de vista de que la cultura es generativa, es decir, está en constante construcción y que, por tanto, los métodos de los grandes paradigmas dominantes (estructural funcionalismo, empirismo positivista), debían ser revisados y amoldados a estas nuevas concepciones. En este contexto, se plantea el tema de la sistematización como una posibilidad de investigación crítica e interpretativa que recoja esa cualidad generativa de la realidad social.

CARACTERÍSTICAS DE LA SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

  • Produce conocimientos desde la experiencia, pero que apuntan a trascenderla.
  • Recupera lo sucedido, reconstruyéndolo históricamente, pero para interpretarlo y obtener aprendizajes.
  • Valoriza los saberes de las personas que son sujetos de las experiencias.
  • Identifica los principales cambios que se dieron a lo largo del proceso y por qué se dieron.
  • Produce conocimientos y aprendizajes significativos desde la particularidad de las experiencias, apropiándose de su sentido.
  • Construye una mirada crítica sobre lo vivido, permitiendo orientar las experiencias en el futuro con una perspectiva transformadora.
  • Se complementa con la evaluación, que normalmente se concentra en medir y valorar los resultados, aportando una interpretación crítica del proceso que posibilitó dichos resultados.
  • Se complementa con la investigación, la cual está abierta al conocimiento de muy diversas realidades y aspectos, aportando conocimiento vinculados a las propias experiencias particulares.
  • No se reduce a narrar acontecimientos, describir procesos, escribir una memoria, clasificar tipos de experiencias, ordenar los datos. Todo ello es sólo una base para realizar una interpretación crítica.
  • Los principales protagonistas de la sistematización deben ser quienes son protagonistas de las experiencias, aunque para realizarla puedan requerir apoyo o asesoría de otras personas.

IMPORTANCIA DE SISTEMATIZAR

La interpretación crítica en la sistematización es la comprensión de cómo se pusieron en juego los diferentes componentes que hacen parte de la experiencia, para poder enfrentarla ahora con una visión de transformación: “...no sistematizamos para informarnos de lo que sucede y seguir haciendo lo mismo, sino para mejorar, enriquecer, transformar nuestras prácticas” Esa es la importancia de sistematizar: crear nuevos componentes teóricos y metodológicos que permitan desarrollar mejor los trabajos en la sociedad. Asimismo, no hay que dejar de lado la naturaleza política de la sistematización y, más exactamente, el fondo ideológico de resistencia que plantea frente a los paradigmas reproductivos. Han sido las prácticas tradicionales las que han mostrado ser poco eficaces, por ello, la sistematización sugiere un campo de acción para transformarlas en aras de la consecución de un bien común.

PRINCIPIOS QUE GUÍAN LOS PROCESOS DE SISTEMATIZACIÓN

Todo proceso de sistematización cuenta con ciertos criterios o principios que guían su aplicación. En toda sistematización deben tomarse en cuenta los siguientes siete principios guía:
  1. Relevancia: sólo deben sistematizarse los proyectos que sean percibidos como una necesidad por parte de los beneficiarios del proyecto y que los vaya a beneficiar directa o indirectamente.
  2.  Integralidad: los proyectos no se ejecutan aisladamente y, por lo tanto, no deben ser entendidos de manera fragmentada, sino dentro de un contexto amplio que incluye aspectos sociales, culturales, económicos y políticos.
  3. Visiones múltiples de la realidad: la información disponible debe ser analizada desde los ángulos más diversos: político, económico, social, cultural, técnico, etc.
  4. Historicidad: las causas o determinantes de la problemática a la que responde un proyecto determinado deben analizarse de forma tal que los actores involucrados estén en condiciones de desempeñar un rol activo en el cambio y evolución de dicha problemática.
  5. Relatividad: se debe tener presente que los proyectos se ejecutan en un tiempo y circunstancias específicos, por lo que la validez de los conocimientos y aprendizajes generados a partir de su sistematización están acotados a esos límites. Sin embargo, es posible identificar principios que guiaron esas experiencias que puedan ser replicados en otros proyectos y que pueden servir para el rediseño de programas y políticas sociales.
  6.  Pluralidad: implica la incorporación de diferentes “miradas” sobre una misma realidad o proceso. Es decir, la sistematización debe incorporar los puntos de vista de todos los agentes involucrados en la elaboración e implementación de los proyectos.
  7. Participación: la sistematización no debe ser responsabilidad de un solo individuo, sino que la tarea de analizar y evaluar y obtener aprendizajes debe ser un proceso participativo en el que realicen aportes todos los actores involucrados.

FINES DE LA SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

La sistematización no es una metodología que se aplique como una fórmula fija, sino un proceso que produce conocimiento para generar acciones específicas orientadas a la consecución de determinados fines:

  • Uso del Conocimiento y la Experiencia Institucional: La sistematización es una herramienta que permite recopilar, organizar, analizar y compartir los conocimientos de los actores presentes en la elaboración de proyectos de desarrollo. Mediante la sistematización es posible identificar nuevos conocimientos que van surgiendo en los procesos de elaboración y gestión de estos proyectos.
  • Mejorar la Ejecución del Proyecto: Mediante un proceso continuo de evaluación de las experiencias, que sirve de base para “reorganizar, analizar, priorizar e implementar acciones” de manera reflexiva, sistemática y participativa.
  •  Desarrollar la Capacidad Organizacional: La sistematización desarrolla la capacidad organizacional para utilizar herramientas metodológicas de recolección y análisis de información sobre actividades relacionadas con la elaboración de proyectos de desarrollo, facilitando la promoción de acciones que mejoren su implementación.
  • Desarrolla la Capacidad de Aprendizaje a Nivel Institucional: La sistematización ayuda a que las teorías, suposiciones, aprendizajes y lecciones subyacentes y que no se encuentran explicitados, afloren a partir de la reflexión de los procesos de elaboración e implementación de los proyectos de desarrollo. De esta manera permite superar el empirismo en el que suelen caer muchas veces los elaboradores de proyectos.
  • Promueve la Participación: El proceso de sistematización supone de manera decisiva la participación de los actores en la elaboración y gestión de los proyectos en la descripción, análisis, y toma de decisiones para la mejora de los mismos. Esto contribuye a generar acercamientos importantes entre los gestores de proyectos y las comunidades y poblaciones beneficiadas.
  • Contribuye al Entendimiento Interinstitucional: La sistematización contribuye al entendimiento mutuo entre los diferentes actores y niveles existentes en la elaboración de proyectos de desarrollo, permitiendo la cohesión y unidad de las acciones.
  • Permite la Documentación de las Experiencias: Mediante la redacción de informes y documentos que pueden ser compartidos, la sistematización es una herramienta valiosa de documentación de la experiencia de trabajo para cualquier institución.
  • Promueve el Compartir las Experiencias del Proyecto: El contar con un documento que describe, analiza y explica las lecciones aprendidas en la elaboración y gestión de proyectos facilita el compartir las experiencias del mismo. Esto el trabajo en redes y la reflexión y aprendizaje inter-institucionales al facilitar el compartir de experiencias de desarrollo entre ONGs, organizaciones populares, y otras organizaciones interesadas. Al sistematizar se recupera de manera ordenada lo que ya se sabe sobre una experiencia, se descubre lo que aún no se sabe acerca de ella pero también se revela lo que “aún no saben de lo que ya sabían”.

TIPOS DE SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS

Desde el punto de vista metodológico, en la práctica de la promoción y el desarrollo social, prevalecen los siguientes tipos de sistematización de experiencias:
  1. La sistematización como fotografía de la experiencia. Se busca tener una descripción del proceso o experiencia, respondiendo a preguntas tales como: ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cómo?, y ¿por qué?

  1.  La sistematización como recuperación de saberes de la experiencia vivida. Dentro de esta orientación se encuentran los sectores que hacen énfasis en la evaluación de proyectos. Desde esta perspectiva, a la descripción de la práctica le subyace una teoría que debe ser explicitada para aprehender los nuevos conocimientos que surgen de la experiencia.

  1. Sistematización como obtención de conocimiento a partir de la práctica. Se busca encontrar las distancias entre los resultados esperados (teoría) y la experiencia vivida (práctica). Se contrasta la teoría propuesta y el dato empírico, elaborando hipótesis que permiten obtener conocimiento a partir de la experiencia y que sirven para obtener algunos elementos replicables en otras.

  1. La sistematización dialéctica. El conocimiento elaborado es un proceso que parte de la práctica y debe regresar a ella (praxis) para mejorarla y transformarla, logrando comunicabilidad y replicabilidad con experiencias afines. Las preguntas previas tienen por objetivo hacer visibles los cambios logrados en el proceso de intervención, que se hacen evidentes en la reconstrucción histórica de la experiencia. Luego se formulan preguntas críticas acerca de por qué y cómo ocurrieron los cambios, buscando elaborar a partir de la explicaciones formuladas una nueva teoría que produzca una transformación de las prácticas.

  1. La sistematización como praxis recontextualizada. Se aplica a toda acción humana, intentando esclarecer sus sentidos y significados acumulados en la memoria de la experiencia (archivo, personas, documentos, etc.) y en los actores con una perspectiva de futuro. En este caso el punto de partida son las preguntas que cada una(o) se hace sobre un proceso. A partir de esos interrogantes y desafíos, ubicamos el contexto social, cultural, político, así como otros aspectos relevantes en la experiencia. El conocimiento surge en la confrontación entre las prácticas y las interrogantes planteadas.

  1. La sistematización como investigación de la práctica. Se considera que la práctica es una acción ligada al contexto social por una serie de relaciones de sentido que el sistematizador debe explicitar. Se parte del relato o reconstrucción de la experiencia, que luego es analizado en función de observar la unidad del proceso y su relación con el contexto social en el que se ubica. De esta manera se establece las líneas fuerza que dan sentido a la experiencia, configurándose nuevo conocimiento.

  1. Como una mirada de saberes propios sobre la práctica. En este caso el enfoque es colectivo. La práctica es leída desde múltiples miradas y expresada desde múltiples voces. La sistematización es un esfuerzo por captar esta heterogeneidad de perspectivas sobre la experiencia en sus aspectos esenciales para generar empoderamiento en los actores involucrados.

  1. Organizar en una tabla de contenidos de la práctica. Esta es una propuesta reciente y de carácter más aplicativo. Consiste en la elaboración de tablas de contenido que contienen una serie de ítems referentes a los aspectos centrales de la experiencia. Estas tablas recogen la información que luego servirá para el análisis y la producción de nuevo conocimiento sobre la experiencia.

CONDICIONES PARA SISTEMATIZAR EXPERIENCIAS

Se requieren condiciones personales en quienes la van a realizar, así como condiciones institucionales por parte de la organización que la promueve:

Condiciones personales:
  • Interés en aprender de la experiencia, valorándola como fuente de aprendizaje.
  • Sensibilidad para dejarla hablar por sí misma, buscando no influir la observación y el análisis con prejuicios o justificaciones.
  • Habilidad para hacer análisis y síntesis, que garantice rigurosidad en el manejo de las informaciones y capacidad de abstracción.

Condiciones institucionales:
·         Búsqueda de coherencia para el trabajo en equipo, ubicándola como una oportunidad de reflexión crítica, de inter-aprendizaje y de construcción de un pensamiento compartido.
·         Definición de un sistema integral de funcionamiento institucional, que articule la planificación, la evaluación, la investigación, el seguimiento y la sistematización como componentes de una misma estrategia.
·         Impulsar en la organización procesos acumulativos, que den cuenta del camino andado y que busquen avanzar a nuevas etapas.
·         Darle prioridad real, asignando tiempo y recursos que garanticen que se pueda realizar adecuadamente.

¿CÓMO SISTEMATIZAR? UNA PROPUESTA METODOLÓGICA EN CINCO TIEMPOS

A. El punto de partida:
a1. Haber participado en la experiencia
a2. Tener registros de las experiencias



B. Las preguntas iniciales:
b1. ¿Para qué queremos hacer esta sistematización? (Definir el objetivo)
b2. ¿Qué experiencia(s) queremos sistematizar? (Delimitar el objeto a sistematizar)
b3. ¿Qué aspectos centrales de esas experiencias nos interesa sistematizar? (Precisar un eje de sistematización)
b.4 ¿Qué fuentes de información vamos a utilizar?
b.5 ¿Qué procedimientos vamos a seguir?



C. Recuperación del proceso vivido:
c1. Reconstruir la historia
c2. Ordenar y clasificar la información



D. La reflexión de fondo:  ¿por qué pasó lo que pasó?
d1. Analizar y sintetizar.
d.2 Hacer una interpretación crítica del proceso



E. Los puntos de llegada:
e1. Formular conclusiones
e2. Comunicar los aprendizajes


A. El punto de partida: vivir la experiencia
  • Se trata de partir de nuestra propia práctica, de lo que hacemos, de lo que pensamos, de lo que sentimos.
  • Es indispensable haber participado de alguna manera en la experiencia que se va a sistematizar.
  • Los hombres y las mujeres protagonistas de la experiencia deben ser los principales protagonistas de la sistematización. (Sin embargo, en muchos casos será necesario contar con apoyos externos: para coordinar la metodología, para organizar la información, para profundizar en temas de reflexión, para elaborar los productos comunicativos… pero en ningún caso estos apoyos podrán “sustituir” a las personas que han vivido la experiencia en hacer la sistematización).
  • Es fundamental que se vayan realizando y guardando registros de lo que acontece durante la experiencia: cuadernos de anotaciones, fichas, informes, actas, documentos que se van produciendo. También fotografías, grabaciones, vídeos, dibujos, recortes de periódico.

B. Las preguntas iniciales
B1. ¿Para qué queremos hacer esta sistematización?
·         Se trata de definir el objetivo de esta sistematización, teniendo muy clara la utilidad que va a tener hacer esta sistematización en particular.
·         Pueden tomarse como referencia los distintos tipos de objetivos mencionados en el punto 3: “Para qué sirve sistematizar experiencias”
·         Para definir el objetivo es importante tomar en cuenta la misión y la estrategia institucional, así como los intereses y las posibilidades personales.

B2. ¿Qué experiencia(s) queremos sistematizar?
  • Se trata de delimitar el objeto a sistematizar: escoger la o las experiencias concretas que se van a sistematizar, indicando el lugar donde se ha llevado a cabo, así como el período de tiempo que se va a escoger para esta sistematización.

  • No se trata de cubrir toda la experiencia desde sus orígenes hasta el momento actual, sino aquella parte que sea más relevante en este caso.
  • Los criterios para la delimitación dependerán del objetivo definido, de la consistencia de la experiencia, de las personas participantes en el proceso, del contexto en que se dio y su relevancia ahora.

B3. ¿Qué aspectos de la(s) experiencia(s) nos interesan más?
  • Se trata de precisar un eje de sistematización, un hilo conductor que atraviesa la(s) experiencia(s), referida a los aspectos centrales que nos interesan sistematizar en este momento (normalmente no es posible sistematizar todos los aspectos que estuvieron presentes en una experiencia).
  • Nos permite concentrarnos en algunos elementos y evitar que nos dispersemos en el análisis y reflexión crítica.



B4. ¿Qué fuentes de información vamos a utilizar?
  • Se trata de identificar y ubicar dónde se encuentra la información que se necesita para recuperar el proceso de la experiencia y ordenar sus principales elementos.
  • Además, identificar qué información sería necesario conseguir vía entrevistas, búsqueda documental, revisión de archivos, etc.
  • En este momento es importante centrarse en aquellos registros referidos al objeto que se ha delimitado y los que se refieren al eje de sistematización, para no perder tiempo en recopilar información que no se va a utilizar.

B5. ¿Qué procedimientos vamos a seguir?
  • Se trata de hacer un plan operativo de sistematización: definir las tareas a realizar, quiénes serán responsables de cumplirlas, quiénes serán las personas que van a participar, cuándo y cómo. Qué instrumentos y técnicas se van a utilizar. Asimismo, con qué recursos se cuenta y cuál será el cronograma de actividades.

Recuperación del proceso vivido

C1. Reconstruir la historia
  • Se trata de hacer una reconstrucción ordenada de lo que fue sucediendo en la experiencia, tal como sucedió, normalmente de forma cronológica, de acuerdo al período delimitado.
  • Permite tener una visión global de los principales acontecimientos que ocurrieron en el período.
  • En este momento se puede identificar los momentos significativos, las principales opciones realizadas, los cambios que fueron marcando el ritmo del proceso y llegar a ubicar las etapas que siguió el proceso de la experiencia.
  • Se pueden utilizar técnicas gráficas (p. ej. línea del tiempo) o narrativas (cuentos, historias...).

C2. Ordenar y clasificar la información
  • Se trata de organizar toda la información disponible sobre los distintos componentes de la experiencia, teniendo como guía el eje de sistematización (los aspectos que interesan más).
  • Es importante determinar con claridad las variables y las categorías para ordenar y clasificar.
  • En este momento se trata de ser lo más descriptivo posible, buscando no emitir conclusiones o interpretaciones adelantadas, aunque sí pueden irse anotando ya temas a profundizar o preguntas críticas que se trabajarán en la fase interpretativa.
  • Se pueden utilizar matrices o cuadros, que ayuden a ubicar los distintos componentes por separado, lo que favorecerá el análisis de aspectos particulares posteriormente.

Nota: muchas veces la reconstrucción histórica y el ordenar la información se pueden realizar a la misma vez.

D.        Las reflexiones de fondo:  ¿Por qué pasó lo que pasó?

D1. Realizar análisis y síntesis
  • Se trata de iniciar la fase interpretativa sobre todo lo que se ha descrito y reconstruido previamente de la experiencia.
  • Analizar el comportamiento de cada componente por separado y luego establecer relaciones entre esos componentes. Ahí surgen puntos críticos e interrogantes.
  • Mirar las particularidades y el conjunto; lo personal y lo colectivo.

D2. Interpretación crítica
  • Se trata de retomar las interrogantes, preguntándonos por las causas de lo sucedido.
  • Permite identificar las tensiones y contradicciones, las interrelaciones entre los distintos elementos objetivos y subjetivos.
  • Busca entender los factores claves o fundamentales; entender, explicitar o descubrir la lógica que ha tenido la experiencia (¿por qué pasó lo que pasó y no pasó de otro modo?)
  • Es el momento de confrontar esos hallazgos con otras experiencias y establecer relaciones.
  • Es el momento para confrontar estas reflexiones surgidas de esta experiencia con planteamientos o formulaciones teóricas.

E. Los puntos de llegada

E1. Formular conclusiones y recomendaciones:
  • Se trata de arribar a las principales afirmaciones que surgen como resultado del proceso de sistematización.

  • Pueden ser formulaciones teóricas o prácticas.
  • Son punto de partida para nuevos aprendizajes, por lo que pueden ser inquietudes abiertas pues no se trata de conclusiones “definitivas”.
  • Deben responder a los objetivos que nos planteamos con esta sistematización.
  • Mirar lo que enseña esta experiencia para el futuro de ella misma y para el de otras experiencias.

E2. Elaborar productos de comunicación
·         Se trata de hacer comunicables los aprendizajes.
·         Permite compartir las lecciones aprendidas, a la vez que dialogar y confrontarse con otras experiencias y aprendizajes.
·         No debemos limitarnos a un solo producto (“el documento” final) sino diseñar una estrategia de comunicación que permita compartir los resultados con todas las personas involucradas y con otros sectores interesados, pensándola en función de a quién va dirigida y que sea parte de un proceso educativo más amplio.
·         Recurrir -con todo el material recopilado e interpretado- a formas diversas y creativas: vídeo, teatro, foros de debate, colección de folletos, foto-novelas, programas radiales, etc.

¿CÓMO ES LA APROXIMACIÓN A LA PRIMERA EXPERIENCIA?

La primera aproximación a la experiencia es de carácter narrativo. Las personas cuentan cómo vivieron la experiencia y al hacerlo no sólo comparten datos, sino parte de la vida. Entrar en la magia del relato es dejarse conducir a un mundo donde van surgiendo acontecimientos, personas, sentimientos, sueños, frustraciones y alegrías, que van formando una trama y secuencia que da sentido y permite acceder al sentido de la experiencia.  El relato construido (con el aporte de muchos) permite tener una visión extensiva o panorámica de la experiencia.

A partir de los primeros relatos se identifican hechos que, por circunstancias internas o externas, han afectado el proyecto ocasionando cambios o virajes significativos. Esos hechos van definiendo cortes en el tiempo que a su vez establecen períodos. Unos y otros son objeto de análisis.

Los resultados de la experiencia deben considerarse a dos niveles:
1.      En relación con la satisfacción de la necesidad a la que pretender dar respuesta.
2.      En relación con el proceso que se ha generado a partir de la necesidad de su solución.

Como resultado del proyecto no interesa solamente destacar el cumplimiento de los objetivos pre-fijados, sino ir más allá, explicitando las causas o condiciones que determinan el no cumplimiento de algunos de ellos. También interesan los logros alcanzados por el proyecto y que no estaban considerados entre los objetivos propuestos.

Asimismo, es importante dar a conocer el impacto que el proyecto ha tenido sobre el medio social en el que se inscribe y sobre los sujetos que participaron en él,  tanto los actores populares y sus organizaciones como los profesionales y su institución.

CÓMO PRESENTAR EL PROYECTO, UN INFORME O UNA MONOGRAFÍA DE SISTEMATIZACIÓN

A continuación se muestra una propuesta que Carvajal Burbano ha diseñado como guía para la presentación de un proyecto de sistematización de experiencias, la cual no pretende de ninguna manera ser un modelo único, pero sí un esquema que permita organizar la información más claramente:

0. Título / Introducción
1. Justificación: antecedentes, trabajos, importancia de la sistematización
2. Contexto de la experiencia:
2.1. Contexto institucional
2.2. Proyecto de intervención – filosofía del proyecto, objetivos del proyecto, metodología, recursos, cronograma
2.3. Equipo de intervención: caracterización del equipo profesional – concepción de la promoción, rol del promotor
2.4. Contexto de la experiencia: caracterización del entorno, actores comunitarios, etcétera
3. Objeto de la sistematización
3.1. Problemática de intervención: delimitar en tiempo y espacio
3.2. Eje central y eje de apoyo: pregunta central o de apoyo
3.3. Objetivos de la sistematización: objetivos de conocimiento (general y específico); objetivos prácticos (de acción, mejoramiento, resultantes de la sistematización.
4. Marco de referencia teórico – conceptual: del tema o problema objeto de la sistematización)
5. Metodología de sistematización
5.1. Conceptualización de la sistematización
5.2. Metodología a utilizar
5.3. Fuentes de información
5.4. Instrumentos de registro y recuperación de información
6. Plan Operativo de la sistematización
6.1. Cronograma
6.2. Presupuesto de ejecución de la sistematización
7. Bibliografía / Anexos






                                       




CONCLUSIONES

La nueva forma de producir conocimiento teórico sobre un problema social, a partir de la investigación y reconstrucción de las prácticas estudiantiles universitarias justifica la necesidad de instrumentos que permitan dimensionar, orientar, confrontar, socializar y/o transformar las prácticas profesionales. Este proceso de construcción participativa, se podría concebir como la interpretación crítica de una o varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido, cómo se han relacionado entre sí y por qué lo han hecho de ese modo, y cómo puede enriquecer la práctica.







BIBLIOGRAFÍA

Alboán, Hegoa, Instituto de DDHH de la Universidad de Deusto: La Sistematización, una nueva mirada a nuestras prácticas – Guia para la sistematización de experiencias de transformación social, Bilbao, 2004. ref: www.alboan.org/sistematización.

Antillón, Roberto: La Sistematización: ¿qué es? y ¿cómo se hace?, Imdec, Guadalajara, 2001.

Ayllón Viaña, Maria Rosario: Aprendiendo desde la práctica- una propuesta operativa para sistematizar, Kallpa, Lima, 2002

Barnechea, María Mercedes, Estela González, María de la Luz Morgan: La Sistematización como Producción de Conocimientos.  Taller Permanente de Sistematización–CEAAL-Perú. Biblioteca Virtual de Sistematización/Programa Latinoamericano de Apoyo a la Sistematización del CEAAL www.alforja.or.cr/sistem/biblio.html

Cendales, Lola: La Metodología de la sistematización, una construcción colectiva, en: revista aportes # 57, Dimensión Educativa, Bogotá 2004

Gagneten, Maria Mercedes: Hacia una metodología de sistematización de la práctica, ed. Humanitas, Bs. As., (circa 2006)






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